Actroid y el “Valle inexplicable”

Ya lo decía Isaac Asimov en sus novelas, y es que es posible que no estemos tan lejos de una sociedad en la que robots y humanos convivamos juntos al estilo “Yo, robot”, donde expuso las diferentes situaciones a las que se deberían enfrentar los seres humanos con sus correspondientes leyes de la robótica:

– Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por su inacción, permitir que un ser humano sufra daño.

– Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.

– Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

Y es que al ritmo que vamos no me sorprendería que se vieran, en no mucho tiempo, robots con apariencia humana que se integren completamente en nuestras vidas. En este sentido los japoneses siempre suelen ir un paso por delante a la hora de crear robots domésticos y en general en la electrónica. Hace unos años “nació” en la universidad de Osaka la fémina Actroid, manufacturado por Kokoro Company Ltd., el robot que más se asemejaba a un ser humano real. Actroid ha ido evolucionando año tras año hasta convertirse en “Actroid Der 3”, el último modelo creado por la compañía nipona (Vídeo). Si estais pensando en haceros con una de estás féminas prepararos para desembolsar  la no despreciable cifra de 225.000 $ como podreis comprobar aquí, aunque si lo que quereis es simplemente exhibirla durante un período de tiempo sólo teneis que pasar por la página web de kokoro y alquilar una de sus versiones haciendo una llamada. Los parecidos de Actroid con un ser humano son realmente increíbles, como se puede apreciar en este video de diciembre del 2009 en el que vemos como es capaz de mantener una conversación hablada.

Pero no todo son éxitos en la robótica, la gran semejanza con seres humanos acarrea un terrible problema , difícil tanto de definir como de subsanar. Este problema es la sensación de repulsión que causa en gran parte de las personas ver “algo” de aspecto humano que se asemeje demasiado. Esta repulsión ya fue tratada anteriormente por Isaac (qué genio) y es que cuando no es fácil diferenciar entre lo que es real y lo que es ficción a simple vista saltan las alarmas. Más adelante, en 1970, Masahiro Mori dio un paso adelante en este sentido y enunció la teoría del “Valle inexplicable”. Este principio afirma que la respuesta emocional de un humano hacia un robot hecho en apariencia y comportamiento muy similar al humano, incrementará positivamente y de forma empática, hasta alcanzar un punto en el que la respuesta emocional se vuelve de repente fuertemente repulsiva. Cuando la apariencia y comportamiento del robot se vuelven indistinguibles al ser humano, la respuesta emocional vuelve a crecer de forma positiva y se va aproximando a niveles de empatía como los que se dan entre humanos. Este principio es fácilmente observable en este gráfico:Al parecer, la percepción de robots que tengan claras diferencias que no los asemejen con humanos produce una mayor aceptación debido a que destacan más sus pocos rasgos humanos, generando empatía, un ejemplo de ello es C-3PO, el gracioso robot de la Guerra de las Galaxias. Por el contrario, cuando se asemeja demasiado a un humano, los rasgos no humanos del robot quedarán resaltados, generando apatía y repulsión. Otra de las posibles causas del rechazo son las anomalías que presentan los individuos enfermos y los cadáveres, parecidas a las de un robot humanoide, generando de nuevo el citado rechazo.

Por si este valle no fuera suficiente, recientemente se ha comentado la posibilidad de la existencia de otro valle. Aquí el problema se encuentra pasada la aceptación del robot, más concretamente cuando encontramos alguna de sus facultades por encima de las posibilidades de un humano. Un ejemplo de ello sería la suplantación de un brazo por otro artificial de la misma apariencia pero con mejores habilidades; ¿qué pensaríais de ello? ¿y sobre la persona que lo porta?. Podréis encontrar más información sobre este segundo valle en la web inglesa “Open the Future“.

Es evidente que no es posible establecer una base científica que sustente esta teoría, puesto que la sensación que nos produce a cada uno es totalmente subjetiva pero, personalmente hablando, estoy de acuerdo con ella. ¿Y vosotros qué pensáis de todo esto? ¿cuáles de los siguientes robots os resultan más simpáticos y frente a cuáles experimentáis un mayor rechazo?

Además de hacernos la vida más fácil, la robótica ha sido tremendamente explotada tanto en el cine como en los videojuegos, ¿quién puede olvidar al temible “Terminator“? cuyo nombre sólo indica destrucción; o el afable “Cortocircuito“, sin olvidarnos de Robocop y los replicantes de “Blade runner“. En los videojuegos no han sido menos, además de adaptaciones de películas, han aparecido numerosas sagas en las que eran los principales protagonistas, vease: “Rise of robots“, “Robot wars: Extreme destruction” y “Robot city” entre otros. La industria de los videojuegos no se ha salvado del primer valle citado anteriormente, aunque estamos muy cerca de evitarlo puesto que la capacidad gráfica de las nuevas consolas ha aumentado considerablemente los detalles de las caras, permitiendo obtener personajes muy semejantes a seres reales, resaltando la faceta humana, pero a veces y por desgracia la no humana. Un ejemplo es la imagen del famoso jugador de fútbol Rooney en el FIFA 2008, juzguen ustedes mismos.


Podreis encontrar más información sobre Actroid y “El valle inquietante” en la wikipedia.

8 comentarios

  • Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Ya lo decía Isaac Asimov en sus novelas, y es que es posible que no estemos tan lejos de una sociedad en la que robots y humanos convivamos juntos al estilo “Yo, robot”, donde expuso las diferentes situaciones a las que ……

  • Haine dice:

    Actroid en foto pasa por una japonesita cualquiera, menudo trabajo :P.

  • Ragdoll dice:

    A mí la japonesa robótica me da muy mal rollo xD

    De los que has puesto más abajo, el que más gracia me hace es el de la trompetita y la pluma en la cabeza 🙂 Supongo que por eso de que es el que menos se parece a un ser humano!

    Muy guay el artículo 😀

  • SilentSei dice:

    No entiendo que interés tiene que los robots se asemejen a los humanos. Los robots deben ser vistos como máquinas al servicio de los humanos y no de otra manera. La inteligencia artificial y robots con aspecto humano me parecen a la vez que innecesarias, peligrosas. En nuestro intento de ser dioses no pegaremos el batacazo padre. Es lo que presagiaba Asimov y es lo que ocurrirá.

  • Dante dice:

    Una cosa es el yuyu que pueda dar su aspecto, que es cierto que cuanto más cercano al parecido humano está, mas yuyu da y otra es el yuyu a que dominen el mundo las máquinas, como nos han explicado en miles de películas. Pero hay que reconocer que terminator o cortocircuito o el robot más chachi con pluma verde tampoco es que molen mucho y dan igual de miedo si te los encuentras en un callejón. A mi no me importa que se parezcan lo mas posible a los humanos, es más que pasen ya el valle inexplicable y así perderemos el primer yuyu. El segundo ya no nos lo quita ni El tato.

  • Rarok dice:

    Sobre lo que comentas del Valle inexplicable en videojuegos… cada vez está siendo más presente en muchos juegos y si no por ejemplo tenemos el Heavy Rain en el cual a mucha gente que conozco le da verdadero asco el aspecto de los personajes.

  • Estefan dice:

    ¿Se sabe ya si va a salir el modelo sin dientes?

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