Seis pilares de los juegos para PC

Existen juegos que marcan un antes y un después en las plataformas para los que salen. Juegos que, por unas razones o por otras, inician cambios en las formas de plantear la acción que se nos presenta. Algunas veces dichos juegos no son los más reconocidos, quizá ni siquiera son realmente populares, pero es necesario conocerlos y apreciarlos para rastrear todo lo que vino después. Dentro de los juegos de PC hay bastantes títulos que entrarían en esta definición, aquí vamos a rescatar sólo unos pocos. No son todos los que están ni están todos los que son, pero al menos es una selección de títulos que iniciaron sendas con un éxito muy grande, que marcaron las líneas a seguir.

Wolfenstein 3D

En 1992 John Romero y el resto del equipo de ID Software sacaron al mercado un revolucionario juego donde encarnabas a un espía americano intentando escapar de una fortaleza nazi. Bajo esta premisa se desarrollaba el que es considerado como culpable de la popularización de los juegos de acción en primera persona. Los diseñadores se inspiraron en un par de juegos desarrollados por Muse Software en los años 80. Técnicamente usaba un intento de 3D, mediante el cual se nos presentaban los diversos corredores del castillo y a los soldados nazis y perros hambrientos a los cuales debíamos eliminar. Su lanzamiento desencadenó bastante polémica por la gran cantidad de símbolos nazis que mostraba, especialmente en Alemania donde llegaron a prohibirlo. Transformó la forma de concebir los juegos de acción e inició una tendencia que seguirían múltiples juegos. En su época se realizaron múltiples copias (una incluso basada en el arca de Noé), y al poco tiempo fue lanzada una secuela llamada Spear of Destiny. Sin embargo, el juego que más explotó la fórmula de juego fue Doom, el auténtico bombazo de ID Software y que los llevó a la cima del éxito. Después de este podemos rastrear su influencia tanto en Doom 2 como en una gran gama de FPS posteriores. Más recientemente lanzamientos como Return to Castle Wolfenstein o Enemy Territory dejan bien claro que la marca que dejaron los soldados nazis y el castillo de pasadizos sin fin fue enorme.

Dune 2

Basado en el mundo creado por Frank Herbert dentro de sus novelas, Dune 2 supuso la consolidación de las bases que después seguirían todos los juegos de estrategia en tiempo real. Secuela de una aventura con la que nada tiene que ver, Westwood diseñó una obra maestra que puso patas arriba el mundo del PC. Con vista cenital y una velocidad de juego muy rápida se nos presentaba el mundo de Arrakis, donde tres casas (Ordos, Atreides y Harkonnen) peleaban por la supremacía. Se incluían unos videos y presentaciones de alta calidad, lo que daba al juego un aspecto técnico formidable. La jugabilidad destacaba por la considerable dificultad que planteaba el enemigo, siempre realizando ataques rápidos y sorpresa. El juego introducía múltiples conceptos que después serían piedra fundamental de muchas sagas, como la necesidad de ir desarrollando nuestra base para poder mejorar nuestro ejercito y así acabar con los enemigos. La típica complicación de las misiones según vamos avanzando en la historia e incluso el mapa táctico para decidir qué región íbamos a atacar después de completar una conquista, ya se encontraban presentes en el juego. Su influencia fue enorme, dejando rastro en prácticamente todos los juegos RTS que se han desarrollado hasta el día de hoy. Los herederos más directos fueron los juegos de la saga Command and Conquer, por ser creaciones del mismo estudio, pero también juegos como Warcraft o el mismo Age of Empires deben mucho a esta Batalla por Arrakis.

Prince of Persia

El juego desarrollado por Brøderbund en 1989 supuso un punto y aparte en el género de las plataformas. Ambientado en las tierras antiguas de Persia, tu misión será rescatar a la princesa de las manos del malvado visir Jaffar en menos de una hora. En una carrera contrarreloj debías superar diversos enemigos y obstáculos hasta lograr llegar a la habitación de la princesa. Lo novedoso del juego fueron sus animaciones, realizadas gracias a un rotoscopio y que tenían una fluidez y un realismo increíbles. La idea del juego era que el personaje sólo pudiera hacer movimientos para los que un ser humano está capacitado, alejándose así de la tradición plataformera de saltos espectaculares e irreales. El juego fue un éxito rotundo y acabó siendo portado a casi todas las plataformas. Su huella se dejó notar no sólo en toda la saga que le siguió, sino que derivó en la creación de un subgénero dentro de las plataformas. Los llamados plataformas cinemáticos siguen los pasos del primer POP, intentando dar a sus personajes unas animaciones realistas y fluidas. Dentro de este subgénero podemos encontrar títulos como Flashback, Another World, Heart of Darkness e incluso la saga Oddworld.

Simcity

Publicado en 1989, el juego diseñado por Will Wright puso los cimientos para el desarrollo de sagas que tendrían millones de ventas. El juego no tenia grandes gráficos ni un enorme despliegue técnico, lo que le hizo triunfar fue su innovador sistema de juego que te permitía estar jugando durante días. No hay un objetivo concreto ni una pantalla final del juego, simplemente debes intentar tener la ciudad en el mejor estado posible para conseguir un nivel de aprobación alto. Comenzamos con poco dinero y lo primero que debemos hacer es construir una central eléctrica que abastezca a nuestra urbe. Después iremos ampliando las zonas residenciales, industriales y de comercio así como incorporando distintos elementos para el disfrute de nuestros ciudadanos. Podemos cargar diferentes situaciones con ciudades reales o hipotéticas para demostrar nuestras habilidades como alcalde.  La huella que dejó el juego fue considerable, dando lugar a auténticos best-sellers como la saga SimCity (heredera directa, obviamente) y a multitud de juegos con el prefijo Sim (desde SimFarm hasta SimCopter, pasando por las temáticas más extrañas). La saga más famosa de Maxis, Los Sims, bebe de su fuente primigenia que no deja de ser Simcity, y es que es imposible concebir los juegos de simulación estratégica sin este clásico atemporal.

Maniac Mansion

El lanzamiento de Maniac Mansion en 1987 supuso el inicio del éxito de LucasArts y de la popularización de las aventuras gráficas, las cuales fueron un bastión principal de los juegos de PC durante los primeros años 90. Los gráficos cumplían y mostraban un aire desenfadado en el cual destacaban lo cabezones que llegaban a resultar los personajes. Posee una historia disparatada y uno de los guiones de humor más delirantes de la historia de los videojuegos. Se nos daba la opción de elegir diferentes personajes y según nuestra elección y nuestras acciones durante el juego el final sería uno u otro (lo cual suponía una de las muchas novedades que introdujo). Como dato curioso cabe decir que se trata de una de las pocas aventuras gráficas de LucasArts donde nuestros personajes pueden morir. La creación de una interfaz especial para el juego llamada Script Creation Utility for Maniac Mansion (mucho más conocida como SCUMM) fue la pieza clave de que el juego triunfara. Sus creadores se dieron cuenta que este sistema de juego podía exprimirse mucho más y siguieron la línea de desarrollo. Así, llegarían juegos como Zak McKracken y posteriormente algunos de los mejores juegos de la historia; Day of the Tentacle (secuela del Maniac), Monkey Island, Indy & Atlantis… En definitiva, prácticamente todas las aventuras gráficas posteriores le deben bastante al Maniac, que proporcionó una forma de presentarnos la acción que iba más allá de las clásicas aventuras conversacionales.

Baldur’s Gate

Pongámonos en situación, estamos en 1998 y Bioware lanza su segundo juego al mercado. Su primera creación, Shattered Steel, no había tenido demasiada repercusión pero con Baldur’s Gate la cosa resulta bien diferente. Basado en el universo de Dungeons and Dragons (concretamente en los Reinos Olvidados) se nos presenta un juego de rol que destaca por su profundidad argumental y su jugabilidad casi perfecta. Supone una adaptación más que digna de las reglas del juego de lápiz y papel, plasmando bien el espíritu del universo en que se basa. Se nos da una gran libertad de acción, pudiendo elegir, si queremos, que nuestro personaje haga acciones buenas o malas así como seleccionando a nuestros compañeros de grupo en determinados momentos. A nivel gráfico sentó un precedente que seguirían diversos juegos de la misma compañía y otros que se inspiraban en él, utilizando la ya clásica perspectiva isométrica. Encarnas el papel de un huérfano que comienza sabiendo más bien nada de los enigmas de su región y acabará desentrañando todo el misterio que rodea a los males que la azotan. El juego puso en la primera línea los RPG de corte más clásico, alejándose de los JRPG estilo Final Fantasy. Su rastro de influencia se puede observar en la continuación directa, Baldur’s Gate II, así como en el resto de juegos de Bioware (Icewind Dale, Neverwinter Nights…). Como todo juego popular tuvo múltiples juegos-copia que intentaron emular su estilo sin conseguirlo. Se trata de uno de los juegos más aclamados de todos los tiempos y que puede ser considerado sin duda como un imprescindible.

Esta pequeña selección es una muestra, hay muchos más títulos dignos de ser mencionados. ¿Cuáles incluiríais vosotros?

18 comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.