Metal Gear Solid 4, análisis

Metal Gear cumple veinte años

Ya han pasado dos décadas desde que Metal Gear salió para MSX. Desde entonces, todos sus juegos han sido un bombazo en su momento y han levantado mucha expectación entre los seguidores de la saga, tanto los veteranos que vivieron la primera época de MSX y NES, como los más jóvenes (que ya no lo son tanto), que se iniciaron en Metal Gear Solid, de PSX, que suspuso el punto de partida de una exitosísima carrera que ha impulsado a tanto a su creador, Hideo Kojima, como a su protagonista, Solid Snake, a lo más alto de los videojuegos. Ahora hace falta saber si este Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots cumple las expectativas puestas en él.

Cinco actos en un futuro no muy lejano

La historia siempre ha sido uno de los puntos fuertes de los Metal Gear Solid, en este caso nos situamos nueve años más tarde del primer juego con un Snake envejecido prematuramente a causa de los experimentos genéticos y con un mundo donde la guerra las dominan las compañías privadas con na casi total dependencia de máquinas y robots. Es en este mundo donde Snake se planta en Oriente Medio y se pone en marcha a lo largo de cinco actos diferentes para volver a parar los planes del malvado Ocelot. No se le pueden poner pegas al argumento, todo está muy bien explicado, otra cosa es el gusto persnal de cada uno a la hora de decidir si se han solucionado de manera correcta algunos aspectos de la historia o no.

Manejando a Solid Snake

Todos los que hayan jugado a las anteriores entregas de la saga no tendrán ningún problema, puesto que no ha variado prácticamente, y es que ¿Para qué cambiar lo que está muy bien? Las únicas variaciones importantes es el hecho de que no se pasa obligatoriamente a primera persona a la hora de disparar (excepto con el rifle de francotirador) y que podemos rotar la cámara alrededor del personaje, loque nos da una visión mejor de nuestro alrededor.

Se ha mejorado el funcionamiento del sistema de camuflaje con el Octocamo, un traje que permite mimetizar las tonalidades de las paredes u objetos que tocamos. Otros inventos muy útiles son el MkII, un pequeño robot con diferentes funciones que ha inventado Otacon y el Solid Eye, un radar con forma de parche creado por el doctor Emmerich que además tiene visión nocturna. Por otro lado, más de cincuenta armas están al alcance de nuestras manos, ya sea porque las encontremos, las robemos o se las compremos a Drebin, un traficante que encontraremos a lo largo de la aventura. En esta ocasión debemos controlar el nivel de estrés de Snake, ya que esta vez se ha incluído una barra de presión psicológica que nos impide apuntar con precisión si baja muchos enteros.

El cambio más importante del juego es la cantidad de acción que nos depara. Si bien estamos muy dirigidos sobre lo que debemos hacer, la cantidad de disparos que debemos realizar acercan a MGS4 al shooter más que a una aventura de sigilo e infiltración como ocurría en los capítulos anteriores, si bien se podrían haber mejorado los combates contra los jefes finales, ya que ninguno pasará a la historia como uno de los mejores de la saga.

Finalmente, el aspecto más criticado de todo el juego: la alta cantidad de horas de película que han colado. El juego se puede acabar en unas 20-22 horas tirando largo, pero la mitad de ese tiempo se pasa viendo vídeos, algo a lo que están acostumbrados los fans de la saga, pero que molesta bastante a los que no lo sean, ya que corta el ritmo de juego en muchas ocasiones.

Opciones online

Dejemos clara una cosa: las opciones online de Metal Gear Solid 4 no son un simple añadido y una extensión de la aventura, sino que constituyen un juego nuevo por sí solas. Lo primero de todo es registrarse en la web de Konami para crear un personaje (cuidado porque después no lo podemos cambiar) con un más que completo editor y atorgarle cuatro habilidades de una lista, a partir de aquí podemos entrar en un modo entrenamiento, la batalla libre (creada por nosotros o por algún otro) o la combinación automática, donde nos emparejan con jugadores de nivel similar al nuestro.

Una vez dentro, tenemos un modo captura (sin banderas, esta vez ranas o patos), uno de rescate (variante del anterior), la misión de infiltración (derrotar a dos bandos controlando a Snake con el Octocamo), la misión de base (controlar las bases del mapeado) y finalmente los inevitables combates a muerte en solitario o por equipo.

Las claves para triumfar online son dos: conocer el terreno como la palma de tu mano y saber cómo trabajar en equipo. Así que para ser el rey sólo hay que pasarse horas entrenando para dominar el terreno y buscar compañeros con los que te compenetres bien. Por suerte no hay muchos mapas que memorizar, ya que son extensísimos (aunque es de suponer que salgan otros nuevos conel tiempo).

Apartado técnico

Sin ningún rubor, estamos ante uno de los mejores apartados gráficos de PS3, sino el mejor. Empezando por los escenarios, sublimes, presentan variaciones según la luz o el agua, están llenos de detalles y de elementos móviles, la artillería deja sus efectos en ellos en todo momento… son amplios y variados y nos dejarán con la boca bierta en alguna ocasión. Los personajes no se quedan atrás, su diseño, sus movimientos… no pueden parecer más reales, nunca ha sido un placer tan grande pasear a Snake en medio de una guerra.

El apartado sonoro cuenta con un excelso doblaje al inglés, en todo momento las voces se coordinan con la boca de los personajes y parece que estemos viendo una película de animación. No nos engañemos, si las peticiones de doblaje al castellano hubieran salido adelante, no se hubiese logrado mejor resultado ni por asomo. La banda sonora ya en sí es otra obra de arte, Harry Gregson-Williams ha usado temas de otras entregas anteriores y ha creado otros específicos para este capítulo que nos dejan un muy buen sabor de boca. Y además, Snake lleva un iPod (que se controla con el stick derecho) dónde se pueden escuchar las muchas melodías de la saga que encontramos esparcidas por los escenarios.

Conclusiones

¿Es Metal Gear Solid 4 merecedor de todo el hype que se había crado alrededor de él? Rotundamente sí. El apartado técnico es impecable, la opciones online, las mejores, y la jugabilidad es una versión mejorada de la que ya teníamos por excelente. La única pega grande es que ocupa demasiado en el disco duro: 4,5 Gb y los poseedores de una PS3 de 40Gb lo notarán. Un mal menor es la gran cantidad de vídeos y la sensación de obedecer a la voz que nos habla y explica la misión cad poco tiempo, pero no es nada que reduzca la diversión.

Un fan de la saga no debe ni dudarlo, se ha de hacer con el juego, así como un hardcore gamer, que disfrutará con sus opciones online y desbloqueando los múltiples secretos que esconde el juego y que invitan a rejugarlo varias veces. Los jugadores casuals también deben adquirirlo, aunque sea sólo para pasarse el juego una vez y listo, no quedarán defraudados ante el excelente juego que ha desarrollado Konami.

2 comentarios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.