¿Quienes somos?
Den: Administrador y creador del blog, es todo un Seguero nostálgico convencido de que Dreamcast debería haber sido la gran vencedora de los 128 bits y ya puestos, del resto de generaciones. Como buen geek se enamora de todo cacharrito electrónico que sale al mercado y le gusta alardear de poseer una Gizmondo.
Egleuterio: Crecido con una Atari 2600 delante y escapándose en los 80 a la hora de la siesta al salón de recreativas por culpa del Double Dragon, aun a día de hoy sigue encontrando excusas la mar de absurdas para no dejar caer de sus manos el mando. El debate, picarse con los demás y una futura tendinitis serán el legado jugón con el que cargara de por vida (a no ser que consiga otra).
Dante: Su primer contacto con el mundo de los videojuegos fue con su MSX2 junto a Metal Gear y hasta la fecha no ha dejado nunca de jugar. Juega a todo tipo de juegos y aunque su genero preferido es la acción y la conducción se vicia a todo lo que le pongan delante. Le encanta la “salsa rosa” del mundo de los videojuegos.
Ragdoll: La pincelada casual y femenina del blog. Esta amante de las consolas portátiles se pirra por los juegos “monos” y coloridos, especialmente si su historia es de las que consiguen sacar tu lado más sensiblón y sus protagonistas son esponjosos animalitos de grandes ojos brillantes.
Mago Blanco: Amante de los juegos difíciles y de géneros ya casi olvidados, de ahí que muchas veces rememore antiguas épocas a pesar de ser joven. Juega a casi todo lo que pueda caer en sus manos y le encanta el mundo de la emulación, aunque solo sea por curiosear. También es programador de videojuegos a pesar de que hasta el momento no haya logrado acabar ninguno. ¡Tiempo al tiempo!
Haine: Apasionado de los juegos antiguos de PC y a la informática en general. Capaz de escribir sobre cualquier tema relacionado con los videojuegos y de darle un toque diferente a la visión que se suele tener de ellos. Desprende Retro-amor por los cuatro costados.
Mr.Domus: Espíritu crítico que inició su andadura en la época de los 8-bit a los mandos de una Master System II. Desde entonces pocas son las plataformas que no han pasado por sus manos. Amante de los juegos de acción y conducción habla como juega: de forma directa y despiadada sinceridad.




